ALTARAGE — NIHL (recorrido por los senderos de un Árbol de la Vida nihilista)

Francisco Jota-Pérez

Publicado el 22 de marzo de 2016; caduca en -912 días

De DREVICET a VORTEX PYRAMID - El tiempo se ha congelado alrededor de la oscuridad de los días, cristaliza en un pedazo de obsidiana que las devotas esposas del hombre actual se ven condenadas a empujar cuesta arriba por la falda de la altísima montaña formada por la acumulación de los residuos de la Historia, la Filosofía, el Lenguaje y la Moda, bajo la mirada atenta de estrellas heridas de indiferencia desde cielos eternos y que empequeñecen aún más y por igual a esas mujeres y sus maridos. La atemporalidad, el síndrome por el que todo ofrece la asfixiante sensación de ser una repetición idealizada de pasados más o menos cercanos, de ser la copia desgastada y emborronada de los planos de un futuro que no sucedió o que nos fue arrebatado, la gripe hipster, incurable, de la que, decretan los expertos, sólo pueden aliviarse los síntomas y únicamente si se envuelve uno en la rebeca de la abuela y se aplica cataplasmas de tonadillas viejas, reflotadas de cualquier manera… La atemporalidad, decíamos, corroe la cima de la Montaña Excremental y provoca que el bloque de obsidiana del presente paralizado por el shock eche a rodar, retroceda, rápido, hacia la base, y que las mujeres corran tras él perplejas, esperando a que detenga su descenso para volver a empujarlo ladera arriba, una y otra y otra y otra vez y cada vez más desesperadas.

Así, aquí y ahora, se dan las condiciones óptimas para que el Gusano Vencedor salga de su agujero negro, se desenrosque después de haberse hinchado a base de alimentarse de la psicodelia atmosférica en el horizonte de eventos y caiga sobre un pedazo de esta Tierra nuestra para entrar en los oídos de unos cuantos que, atentos, arrostramos el abismo de un hambre de misticismo no-humano, los que nos alineamos con la idea de que la especie humana no es sino un accidente del azar, que el conocimiento es una ilusión, ficción pura y sin sentido en un universo donde no jugamos un papel más importante que cualquier otro objeto; los que necesitamos de una banda sonora que nos llene las vesículas del ruido blanco que trae el olvido a las malogradas piezas de nuestra memoria genética humanista, judeocristiana y mediocre; los que solicitamos una música como prótesis gracias a la cual poder bailar durante el siguiente Gran Evento de Extinción, en esta ocasión estructurado en pura metáfora —ahora sabemos, gracias a la revelación de las dimensiones ocultas de la naturaleza por parte de la ciencia, que han sido estos Grandes Eventos de Extinción los que han dado forma al planeta; han sido las potencias cósmicas, los efectos geológicos y las mutaciones evolutivas las que han llevado a Gaia, el Dios Primigenio Principal, a ser el cíborg total compuesto de biología y tecnología que es, listo para servir de plataforma de lanzamiento al espacio de nuevos cíborg, híbridos humano-máquina en los que necesariamente nos hemos de transformar.

De GRACEHENCE a ALTARS

A velocidad de escape, entre síncopas y blast beats, la única forma de vida sensata es aquella que lo niega todo. Como si no existiera nada. La textura de lo que existe y las falsarias emociones que hasta ahora nos ha provocado, solidifican, se encallecen. Los rostros se difuminan y deforman en un glitch, en errores de percepción, en monstruosas características no previstas por el sistema madre. La pulsión de muerte absoluta se vuelve obsesiva.

El destrozo de la Melodía para articular, al fin, una Inhumanista Melodía Nueva… Altarage han dado a luz a su Nihl en Bilbao, no de forma casual —Billa, “pila” y Vaho, “exhalación”, “vapor”; la ciudad cóncava como una pila bautismal de acero fundido y retorcidos raíles de ferrocarril, que contiene un vaho infinito de vapores tóxicos y sangre de trabajadores industriales; la niebla que a pesar de la oposición institucional rebosa el receptáculo y corroe los pedestales de las estatuas erigidas a Hermes/Mercurio, como símbolo máximo de la victoria del progreso y el capital, por parte de la burguesía y los comerciantes y los empresarios del lugar—, la textura de la producción del disco replica lo que existe… Todo a medias, en intolerante cambio continuo, alterado de continuo por la experiencia. Nihl hace que se venga abajo la arquitectura de los supuestos colores inmutables del ahora mismo, entre andanadas de Death Metal técnico diluido en Black Metal huérfano, en una extraordinaria re-elaboración de la negatividad, en una especie de negatividad no-conceptual que sublima en aparentemente contradictoria furia, certificando así el poder creativo inmanente de los discursos, por densos y agresivos que éstos sean. Rehabilita el poder de la negatividad y la relatividad de lo humano contra el consenso positivista y categóricamente afirmativo en el que nos hallamos inmersos.

Los cuerpos y los países se envilecen, envejecen y mueren. Y, de algún modo, ese proceso libera encimas de caos al mundo que por fuerza va a ser transformado por ellas. Es esa proverbial energía que ni se crea ni se destruye, la P-brana con la que esas construcciones propias a las que llamamos Dios, Estado, Ley, Ética o Sentido Común saltan a la comba. Eso es lo que Altarage atrapan en su primera referencia discográfica: el caos reptante que campa a sus anchas tras haberse completado la putrefacción.

De WOMBOROUS a BATHEREX

Una máscara nos permite separarnos del vacío insalvable entre el sentido de lo real y nuestra imposibilidad para aprehender lo real en su totalidad.

Sin género, sin signo político. El esencial monstruo nihilista, el Gusano, es una categoría nueva. Sólo monstruo. En él, los gritos de dolor de oriente se organizan y se arman para aplastar merecidamente el occidente de las cosas, el Caos Reptante se maquilla como la más deliciosa de las putas de la justicia poética.

Los insectos de la descomposición de la ideología prosperan en los rincones tenebrosos y húmedos de la abstracción. La música, esta música, no es descriptiva sino evocativa, eminentemente sensorial y subjetiva, abstracta, y tiende a predominar cuando el resto de la cultura claudica. A la sombra, en lo invertido, en lo cóncavo. El sueño furioso de los signos y los diseños impuestos se alza de allí donde haya sido enterrado, poseído por el Gusano, una garra asomando entre la tierra removida de una tumba reciente, y devora a gusanos menores, persigue y derriba a autoproclamados seres de luz que usurpan el nervio de los sistemas del hombre, dicta sentencia, rompe la lógica de mera herramienta impuesta por potencias fácticas que mienten cada vez que están tentadas de admitir que su papel en el entramado universal es irrelevante, menos aún que el instinto o la pulsión de muerte, figúrense ustedes. El simulacro airado medra en los rompientes del contexto.

Monstruo único… El monstruo abandonado… Abajo, en los estratos inferiores de la existencia, es un conjunto de garras que arrancan puñados de barro de inspiración bíblica y montones de estiércol fabril, suman y, con la materia resultante, moldean una sustancia intrínseca distinta, atea y airada, anti-alma de cuencas oculares vacías y frías, con un sol interno que irradia en negro y vigoriza los miembros; energía negativa y escatológica. Perfundida en las orejas, como veneno, esta ánima desfigura nuestro esqueleto unitario y nos permite reconocer que no estamos hechos a imagen y semejanza de una sustancia etérea superior, no, ya no. El monstruo, en nosotros, disloca las oposiciones binarias que tan bien han servido hasta la fecha a la bio-política liberal —hombre o mujer, aliado o enemigo, erótico o tanático, natural o artificial, vivo o inherte, etc.— y nos enseña a pensar la realidad como nada más que un discurso performativo que se autorrealiza, el verbo hecho cosa y las cosas interactuando unas con otras sobre las ruinas de una mal llamada civilización.

De BAPTISM NIHL a CULTUS

El metal extremo no es una excepción, no es un vistazo bajo la máscara, sino una extrapolación racional —aunque irracionalista, inhumanista— del hecho cultural contemporáneo… Sólo los espíritus superficiales abordan las ideas con delicadeza… Tal como el asesino psicópata telegénico, el de la película de terror y el libro de crímenes y la leyenda urbana de los campamentos de convivencias de la infancia, se deduce del suburbio y el estado del bienestar. Con Nihl, Altarage parecen querer llevar el metal extremo contemporáneo a una peculiar cota que araña la supuestamente más elevada esfera de las ideas, parecen querer proporcionar una en absoluto delicada experiencia de inmersión en ideas oleaginosas, parecen querer apelar a la dificultad de desciframiento de sus capas de sonido como Heidegger apelase a lo resultante de la duda y la desorientación, parecen querer invocar al Gusano a una Chernobyl de la mente y que con su violencia ataje de raíz la metástasis del condicionamiento mito-publicitario que nos somete.

En una prisión gris, un panóptico en forma de rascacielos con un faro en su cúspide que emite una engañosa luz de neón, los hombres y mujeres actuales, la generación nativa del sitio, que ya no recuerdan que hubo una vez en la que no todo era prisión, se ovillan bajo sus catres, se abrazan a sí mismos y ronronean y murmuran, bajito, procurando no perturbar las rutas de ronda de los guardas ni imponerse al hilo Muzak en los altavoces coercitivos del aparato de entretenimiento público. Están asustados incluso de sus propias huellas, y pocos, muy pocos, decidirán dar de comer ese miedo a la tenia sugerida por Altarage tras el final abrupto de Cultus, el último corte en su disco de debut. Aquellos que lo hagan, sin embargo, quizá encuentren ahí, en la cesura, algo con lo que aliviar la presión en sus nucas, un movimiento hacia delante, una instantánea del agujero negro, una tormenta invisible o sólo una boca temblorosa que recite una y otra vez el peso específico de sus esperanzas fracasadas. Sea esto lo que sea, hoy en día ya resultará suficiente.

Nihl puede adquirirse, en digital, CD, vinilo o cassette, desde la página en Bandcamp de Altarage.

Sólo los espíritus superficiales abordan las ideas con delicadeza. ProyectoHermeticoTwitealo!

Francisco Jota-Pérez

Francisco Jota-Pérez (Barcelona, 1979) es escritor y guionista.