Una miríada de lugares posibles

Alba Giménez Gil

Publicado el 25 de mayo de 2022; caduca el 25 de mayo de 2023

Si hubiera que buscar un modo de describir los espacios urbanos contemporáneos, quizá la primera palabra que nos vendría a la cabeza sería indeterminación. Pensaríamos en la ciudad como una amalgama de centros comerciales, conductos de ventilación, escaleras mecánicas y aeropuertos que siempre nos resultan un poco demasiado familiares. Desde una aproximación al espacio en clave sociológica (aunque también utópica), la propuesta de Bailey y Espinosa nos muestra la ciudad como lugar de encuentro y extravío constante.

La ciudad de los lugares posibles nos habla del espacio urbano como configuración física y geográfica, pero, a la vez, como configuración simbólica. El libro constituye un análisis de cómo se ha re-construido y re-significado la ciudad a lo largo de la historia. Desde asentamientos anteriores a la Edad Antigua —como Jericó, en la actual Cisjordania (7000 a.C.)— hasta la cultura callejera del Harlem de los años 80, el texto se mueve fluidamente por las diversas dimensiones del espacio urbano. De vertiente antropológica a la artística, de la vivencial a la representacional, dando cuenta de una ciudad-imagen, que, si bien cada vez puede parecer más irreal, más holográfica —asimismo más estandarizada o indeterminada, como decíamos antes—, también puede ser reapropiada y vivida de nuevo.

Por otro lado, se nos habla de lugares, como por ejemplo el laberinto, el cual aparece recurrentemente en el libro, que permanecen al margen de la civilización, que tienen su propia lógica, y que por ese mismo motivo se pueden convertir en una proyección utópica del espacio habitable. Pero a la vez, esta proyección utópica también puede encontrarse escondida en los lugares más recónditos de la propia ciudad: en pequeñas brechas o en pequeños enclaves que inviten a una nueva vivencia, a un nuevo proceso de significación. A esto nos impele este fértil y exhaustivo texto que, por un lado, asume cómo la ciudad, para bien o para mal, se ha convertido en el modelo geográfico por excelencia; pero por otro lado, no deja de ser escéptico con este propio modelo: si comprendemos la urbe de este modo, caemos en el riesgo de concebirla como una unidad de medida estándar (en este caso, cada vez más basada en lo XXL o la megaescala, como diría el arquitecto Rem Koolhaas). De lo que se trata es de inscribir nuevos sentidos, nuevas experiencias y nuevas formas de vida en ese espacio urbano. De convertir la ciudad en un lugar que ya no es indeterminado, “talla única”, sino propio, infiltrándonos en sus rugosidades y en las particularidades de cada recoveco. Espinosa y Bailey nos invitan, en definitiva, a concebir la ciudad como una miríada de lugares posibles, de nuevas configuraciones del pensamiento y de nuevos órdenes sociales.

De lo que se trata es de inscribir nuevos sentidos, nuevas experiencias y nuevas formas de vida en ese espacio urbanoTwitealo!

Libro recomendado:

La ciudad de los lugares posibles

Inspirado por la sociología, la geografía, la cultura, el arte y la vida cotidiana, este libro aporta una alternativa a los modelos convencionales para pensar las ciudades. Conceptos como paisaje, espacio y territorio han inspirado a intelectuales, filósofos y artistas a lo largo de la historia para representar el mundo. Entre estos, los lugares surgen como espacios relacionales complejos cuya densidad social aún ofrece posibilidades para experimentar otras formas de habitar la ciudad.

Alba Giménez Gil

Doctora por la University of South Wales en European Centre for Documentary Research (eCDR), con una tesis en torno a Harun Farocki, cine y filosofía. En el marco de esta investigación, ha escrito diversos artículos en publicaciones especializadas y divulgativas.