publicado el 9 de noviembre de 2009
Jaume Balagueró y Paco Plaza:
Lluís Rueda |
La segunda parte de lo que empezó siendo un proyecto diminuto, “cine entre amigos”, como lo califican sus directores, ha llegado a las salas de todo el mundo dispuesta a romper taquillas. A pesar de los beneficios que genera, Rec 2 quiere mantener el espíritu transgresor e independiente de la primera entrega y reprende la historia apenas un cuarto de hora después de Rec. Acción, militares, mucha sangre y algunas sorpresas son los ingredientes de la nueva entrega de la película entre amigos más rentable del cine español de los últimos años. Sus directores, Paco Plaza y Jaume Balagueró nos desvelan algunos de sus secretos.
¿Un filme como Rec 2 requiere mucha planificación?
Balagueró: Nosotros no trabajamos con story board, no se puede trabajar en esta historia con story board, los planos se van generando por sí mismos y también la sincronicidad con las cámaras no es difícil cuando se trabaja con un material que es la acción real, en muchas ocasiones se grababa simultáneamente… ha sido tan fácil como lo que ves en la película.
Pero no hay nada al azar…
No hay nada al azar y todo tiene que parecer azar.
¿Cuando rodasteis la primera parte tenias pensado hacer una saga o visto el éxito de la primera os pusisteis a hacer la segunda?
Plaza: nosotros hicimos esta película como una pequeña iniciativa… Jaume (Balaguerío) lo dijo una vez y me hizo mucha gracia porque creo que la clavó: “yo hice una película en video con un amigo” y ese era el espíritu… hicimos una película entre amigos en video, a ver que pasaba y sin ninguna pretensión… únicamente para pasarlo bien nosotros y hacerlo pasar bien a la mayor gente posible pero en nuestro ánimo pensábamos que no se iba a estrenar, que sería una película para DVD o que sería una película muy pequeñita que quizá sí tendría algún interés para el público de los festivales, ya que es un poco experimental, pero ni en nuestros mejores sueños pensamos que tendría una aceptación tan amplia. De hecho, fue definida muchas veces, no por nosotros, como una película para frikis… se ve que hay muchos (risas). Hay muchos frikis como nosotros, gracias a Dios.
¿Os habéis planteado salir fuera del edificio, a las calles de la ciudad?
Balagueró: La idea era volver a entrar. En cierto modo lo que pedía la historia era volver a entrar ahí e investigar qué había sucedido… era lo que nos daba juego. Plantear una salida al exterior, una invasión global, además de poco original –hay muchas películas de gran presupuesto que lo hacen- nos parecía que era una traición al espíritu minimal, indie, superindependiente y superfresco de la película.
¿Y no está previsto?
No.
Hay más mala baba y más sentido del humor en esta segunda entrega…
Plaza: No era una premisa. Es verdad que nosotros compartimos una visión muy ridícula sobre el mundo… nos reímos mucho de todo. Es inevitable que, cuando haces una película, ésta refleje tu manera de ver las cosas y nuestra mirada es muy irónica, creo yo.
Balagueró: Rec, la primera, ya no se tomaba muy en serio a sí misma y Rec 2, al ser una secuela, todavía lo tiene más marcado.
En algunos aspectos recuerda a un videojuego…
Balagueró: Yo creo que la película invita mucho a participar. Hay muchos momentos en que la complicidad con el espectador tiene que estar ahí, como ocurre en los videojuegos. Yo creo que la película demanda esta participación, esta confianza con el espectador, de ahí viene este sentido paródico del que hablábamos.
¿Vais a continuar trabajando juntos?
Cada uno hacemos nuestras propias películas y espero que siga así muchos años. Seguiremos colaborando… ya lo hacíamos antes y lo seguiremos haciendo, por una cuestión de amistad y colegueo… y de admiración mutua. Esto último lo leí en el pressbock (risas).